Frente a la tantas veces inasumible subida de los precios de los materiales, se aprobaron el RD-ley 3/2022 y su modificación en el RD-ley 6/2022, que -sin embargo- contemplan una serie de condicionantes y umbrales que excluyen al 95% de las obras, aproximadamente.

Mientras el Gobierno se dispone a revisar los precios de las licitaciones públicas para adecuar los contratos a las subidas inasumibles del coste de todos los materiales básicos para la construcción, el pasado 3 de febrero se produjo un hecho muy relevante: la aprobación en el Congreso de los Diputados de la reforma laboral.

Mientras el Gobierno se dispone a revisar los precios de las licitaciones públicas para adecuar los contratos a las subidas inasumibles del coste de todos los materiales básicos para la construcción, el pasado 3 de febrero se produjo un hecho muy relevante: la aprobación en el Congreso de los Diputados de la reforma laboral.

Mientras el Gobierno se dispone a revisar los precios de las licitaciones públicas para adecuar los contratos a las subidas inasumibles del coste de todos los materiales básicos para la construcción, el pasado 3 de febrero se produjo un hecho muy relevante: la aprobación en el Congreso de los Diputados de la reforma laboral.

Mientras el Gobierno se dispone a revisar los precios de las licitaciones públicas para adecuar los contratos a las subidas inasumibles del coste de todos los materiales básicos para la construcción, el pasado 3 de febrero se produjo un hecho muy relevante: la aprobación en el Congreso de los Diputados de la reforma laboral.

Mientras el Gobierno se dispone a revisar los precios de las licitaciones públicas para adecuar los contratos a las subidas inasumibles del coste de todos los materiales básicos para la construcción, el pasado 3 de febrero se produjo un hecho muy relevante: la aprobación en el Congreso de los Diputados de la reforma laboral.

La construcción vive turbulencias. Un ejemplo es la parálisis que revela el informe presentado a finales de enero -con amplia repercusión en medios- por la Confederación Nacional de la Construcción sobre obras desiertas e importes millonarios sin ejecutarse.

La construcción en España aguanta el tirón pese a la acumulación de crisis: nuevas restricciones por la variante ómicron, desabastecimientos , auge de costes, parálisis en las obras, déficit de trabajadores…

La construcción vive una época dulce que podría amargarse como consecuencia del problema global de abastecimiento y del encarecimiento de materias primas imprescindibles para la ejecución de los proyectos en marcha y por venir